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Antiguas fotos y documentos de visitantes al templo de Debod en su emplazamiento original han ayudado al egiptólogo Miguel Ángel Molinero y su equipo a reconstruir la capilla central de ese edificio para la exposición Cleopatra y la fascinación de Egipto en Madrid, pues sus relieves se esculpieron durante la dinastía de los ptolomeos, de la que formaba parte la famosa reina.

Miguel Ángel Molinero es profesor de Historia Antigua de Egipto y Oriente Próximo de la Universidad de La Laguna (ULL) y director del proyecto epigráfico Tahut, que financia el Gobierno canario para estudiar los relieves y grafiti del templo de Debod, concluido en la época de los últimos ptolomeos, la dinastía a la que perteneció Cleopatra.

Molinero es además asesor científico de Cleopatra, la fascinación de Egipto, una exposición instalada en el Centro de Arte Canal de Madrid hasta el 8 de mayo con más de 400 piezas arqueológicas de 80 museos y colecciones nacionales e internacionales que reflejan, a través de siete etapas, una muestra de Egipto y el Nilo como cuna civilizadora, Alejandría y Roma como receptoras de la influencia egipcia.

También hay piezas artísticas, entre ellas parte del vestuario que utilizó Elizabeth Taylor para la Cleopatra que dirigió en 1963 Joseph L. Mankiewicz.

Cuando surgió la idea de organizar una exposición en torno a la reina egipcia, Miguel Ángel Molinero pensó que se podría exponer algún modelo divulgativo en torno al templo de Debod, pues de los dos naos (receptáculos donde se guardaba la estatuilla principal de culto) que albergó, el único que se conserva es el que se esculpió en época de Ptolomeo XII, padre de Cleopatra.

Esto encajaba bien con la exposición y podría servir de incentivo para que, después de ver la muestra de Cleopatra, los espectadores fueran a visitar el templo de Debod “dentro del mismo contexto cultural”, explica Miguel Ángel Molinero.

Para ello hubo que buscar información acerca de las partes que faltan actualmente en la capilla y se indagó en fotos antiguas y documentación de diversas fuentes para completar la imagen de cómo podrían haber sido los relieves originalmente.

“Teníamos seguridad de que estaban pintados de diferentes colores y que había partes que no se esculpieron, sino que se añadieron sólo con pintura, como collares, pulseras… y que se conservaban aún a finales del siglo XIX”, detalla el investigador. Sin embargo, cuando el templo, originalmente en la baja Nubia, fue inundado por la presa de Asuán, se perdieron los colores.

De ellos quedan referencias a través de textos escritos por personas que visitaron el templo, por lo que el equipo que dirige Miguel Ángel Molinero ha añadido los colores “que están documentados y, a partir de esa gama, se han encontrado paralelismos con otros templos ptolemaicos hasta completar todo el colorido”.

Una vez hecho esto “y dentro del mismo espíritu divulgativo” se decidió que los visitantes a la exposición madrileña pudieran leer qué dicen los textos de la capilla y, por ello, se ha incluido la traducción de los textos jeroglíficos que aún se conservan de seis escenas.

En ellas se representa el ritual de ofrenda que hace el rey a los dioses y los textos presentan el diálogo ceremonial entre ellos. Como el templo estaba cerca de la primera catarata del Nilo en Elefantina, hay deidades propiamente egipcias junto a otras nubias.

También se produce la circunstancia poco frecuente de que la capilla estaba dedicada a dos divinidades, por lo que en la cara norte está esculpido el ciclo mítico de Amón de Debod y en la sur el de Isis, deidad a quien estaba consagrado el templo de Filae, al que pertenecía administrativamente el de Debod.

Una vez realizada la digitalización, los resultados se imprimieron y se aplicaron sobre una capilla de madera que tiene exactamente las mismas proporciones que la original en Debod.

A la exposición Cleopatra, la fascinación de Egipto, inaugurada en diciembre en Madrid, han acudido ya unos cien mil visitantes y el egiptólogo Miguel Ángel Molinero destaca con satisfacción que en el libro de visitas se ha señalado que “gusta mucho la capilla con colores”.

Artículo: Ana Santana.