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El Templo de Hibis y la huella de Dario I, en el oasis de Kharga

El Templo de Hibis es la mejor estructura en Egipto datada en el periodo Saíta-Persa (664-404 a.C.) que podemos contemplar hoy en día.

Situado a unos dos kilómetros al norte de Kharga, es el mayor templo del antiguo  Egipto en el oasis, reúne de una manera sincrética las dos formas locales del dios Amón: “Amón de Hibis” y “Amun- Ra de Karnak que vive en Hibis”.

El templo de Hibis estaba rodeado por la ciudad de Hibis (Hebet en Egipcio cuyo significado es  “el arado”), en la actualidad debajo de los cultivos. La construcción del templo comenzó durante la dinastía XXVI, probablementebajo Psamético II, aunque según autores incluso antes, durante la dinastía XXV, otras evidencias arqueológicas sugieren que un templo más antiguo datado en el Imperio Medio, ya existía en el mismo lugar. Ya en la dinastía XXVII el faraón aqueménida Dario I dejo su huella en las decoraciones de las paredes y en su estructura.

Posteriormente, otros gobernantes hicieron adiciones o decoraciones, como Acoris en la dinastía XXIX, Nectanebo I y Nectanebo II en la dinastía XXX y posiblemente Ptolomeo IV, dejando su testimonio también algún emperador romano.

El templo tiene un gran parecido, tanto arquitectónicamente como por sus textos, con los templos en Tebas, especialmente los correspondientes al Imperio Nuevo, y también del periodo ptolemaico, un pasillo largo a modo de dromos, rodeado de esfinges atraviesa una serie de pilonos llegando al templo propiamente dicho. Este estaba originalmente rodeado por un lago, ahora inexistente, La sala hipóstila dispone los relieves de sus paredes a modo de grandes rollos de papiro con decoraciones advocadas a Amón, queremos destacar como notable la de una representación de Seth derrotando Apofis, un presagio de un San Jorge matando al Dragón.

Artículo: Bartomeu Egea Resino

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