La Casa de la vida

En egipcio per ankh, la ‘‘Casa de la vida’’ del antiguo Egipto estaba asociada a un templo, como los de Menfis, Tebas, Abydos, Amarna o Edfú, pero seguramente todos los templos de cierta importancia tendrían una.

Cumplían con varias funciones. Ante todo, fueron scriptoria, archivos y bibliotecas. Al igual que se hizo siglos después en los scriptoria de los monasterios cristianos medievales, en las ’’Casas de la vida’’ se copiaban y componían textos: religiosos –como los himnos sagrados y los textos litúrgicos, que eran leídos por el sacerdote lector durante la realización del culto diario a los dioses–, funerarios, mitológicos –las diferentes teogonías sobre el origen del mundo–, mágicos, literarios, históricos –como las listas de reyes, los relatos de expediciones a minas, o los textos que servían como modelo cuando un faraón ordenaba realizar inscripciones en los muros del templo–, astronómicos, para determinar las fechas de los distintos festivales religiosos, etc.

Quizás fuera aquí donde se producían desde el Reino Nuevo las copias del Libro de los muertos, a veces para un individuo concreto, que lo encargaba previamente, y a veces como modelo que podría ser personalizado después incluyendo el nombre del comprador en el espacio que se dejaba en blanco para tal fin.

Además, sus escribas también se encargaban de restaurar los documentos más antiguos para evitar que se perdieran por el paso del tiempo o devorados por insectos y roedores.

Artículo: María Isabel Cubas Contreras

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Colosos de Memnón

Los colosos de Memnón son dos estatuas de grandes dimensiones que representan al faraón Amenhotep III, quien gobernó durante la Dinastía XVIII. Se encuentran situadas en la ribera occidental del Nilo, frente a la ciudad egipcia de Luxor, cerca de Medinet Habu y al sur de las grandes necrópolis Tebanas.

Las dos estatuas gemelas muestran a Amenhotep III en posición sedente; sus manos reposan en las rodillas y su mirada se dirige hacia el este, en dirección al río Nilo y al Sol naciente.

Dos figuras de menor tamaño, situadas junto al trono, representan a su esposa Tiy y a su madre Mutemuia; los paneles laterales muestran una alegoría en bajorrelieve del dios de la inundación anual, Hapy.

Las estatuas están esculpidas en grandes bloques de cuarcita, traídos especialmente desde Guiza y de la cantera de el-Gabal el-Ahmar, cerca del actual El Cairo. Se cree que las piedras eran demasiado pesadas para haber sido transportadas a través del río Nilo. Los bloques que fueron usados más tarde por ingenieros romanos para reconstruir los colosos del norte pudieron provenir de Edfu, al norte de Asuán. Incluyendo las bases de piedra sobre las que se sustentan, las estatuas tienen una altura total de dieciocho metros y un peso estimado de 720 toneladas cada una.​ Las dos figuras se encuentran separadas por unos quince metros.

Ambas estatuas están bastante dañadas, cuyas grietas han hecho que sean irreconocibles desde la cintura. La estatua sur está realizada con un único bloque de piedra, mientras que la norte está especialmente dañada en su mitad inferior y por encima de la cintura se diferencian cinco bloques de piedra.

Estos niveles superiores están compuestos de varios tipos de piedra arenisca y son el resultado de un intento de reconstrucción, según William de Wiveleslie Abney atribuido al emperador romano Septimio Severo.​ Se cree que ambas estatuas eran idénticas, aunque las inscripciones pudieron ser diferentes.

Artículo: Carlos Martínez Seco

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