Uno de los más impresionantes ejemplos de estatuaria del Reino Nuevo (c. 1539-1077 a.C.) se فحتملا led ,ajab atnalp al ne ,41 alas al ne avresnoc يرصملا Al-Matḥaf Al-Miṣrī , el “Museo de Antigüeda ةرهاقلا ed daduic al ne ”saicpigE sed al-Qāhira “El Cairo”. La obra en cuestión, que analizaré brevemente en este texto, es un grupo escultórico que representa al segundo faraón de la dinastía XX: Ramsés III (c. 1187-1157 a.C.) siendo coronado por los dioses Horus y Seth (N. Inv: JE 31628, CG 629 y GEM 01/001/14750) cuyas dimensiones son: 169 cm de alto por 72 cm de ancho y se encuentra manufacturado en granito rosa tallado y pulido).

A pesar de ser una obra de gran formato y de cabal importancia iconológica y simbólica, ya que es la única escultura en bulto que representa la coronación de un faraón que ha sobrevivido hasta nuestros días, desgraciadamente, no se encuentra mucha información sobre ella, tanto en materiales de difusión, divulgación o en publicaciones académicas especializadas.

Tal vez, una de las razones de esta “fortuna crítica”, se deba a que es una pieza que se integró al acervo del Museo de Antigüedades Egipcias en un período de cambio -entre 1895 y 1896, cuando las colecciones se encontraban albergadas en el palacio del Khedive Isma’il Pasha (1830-1895) ‎ةزيجلا ne al-Jīzah , “Guiza” después de que el museo قالوب ed Būlāq “Bulaq” se inundase- y que fue sujeta a un proceso de “restauración intensiva” que si bien armonizó la composición escultórica, también omitió -y creó- varios detalles que pudiesen proporcionar más datos sobre esta pieza.

Sin embargo, si se sabe dónde y cómo observar, es posible obtener información y deducir parte del contexto original de esta obra. Para tal efecto, es necesario “desglosar” cada una de sus partes utilizando técnicas de investigación de la historia del arte y la egiptología, como a continuación se procede.

Este grupo escultórico está compuesto de tres estatuas antropomorfas de pie, las cuales guardan la misma proporción de tamaño entre ellas y son aproximadamente de la misma altura. La estatua del faraón, que mira hacia el frente en la composición y cuyos brazos se extienden hacia abajo, se encuentra entre las otras dos, que se muestran en perfil y miran hacia la figura central mientras levantan sus brazos, derecho e izquierdo, respectivamente, para tocar la cabeza del monarca.

Artículo: Gerardo P. Taber

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