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La tumba de Nefertari

Ernesto Schiaparelli, descubridor de la tumba

Nacido en 1856 en Occhieppo Inferiore, Italia, Ernesto Schiaparelli siempre estuvo influido por la Historia desde bien pequeño, y es que su padre, Luigi Clemente Schiaparelli, fue profesor de Historia Antigua en Turín.

Entre 1877 y 1880 fue discípulo del egiptólogo Gaston Maspero en París, pasando, un año más tarde y hasta 1883, a dirigir la colección egipcia del Museo Arqueológico de Florencia. En 1894 y hasta su muerte, el 14 de febrero de 1928, se convierte en el director del Regio Museo d’Antichità ed Egizio de Turín.

Schiaparelli dirigió la misión arqueológica italiana en Egipto, entre 1903 y 1920. Durante estas campañas descubrió, entre otras cosas, parte del templo de la pirámide de Keops en Guiza, restos del templo de Ra-Horakhty en Heliópolis, así como varias tumbas en el Valle de las Reinas. Además del descubrimiento de la tumba de Nefertari en 1904, durante su trabajo en el poblado de Deir el-Medina descubrió también la tumba del Arquitecto Real Kha y su esposa Merit (TT8) en 1906, la cual fue hallada intacta y cuyos objetos se trasladaron al museo de Turín.

La reina Nefertari

El nombre de Schiaparelli siempre estará vinculado con la gran esposa real de Ramsés II gracias al descubrimiento de su tumba. La reina, cuyo nombre completo era Nefertari Merit-en-Mut, “Hermosa compañera, amada de Mut”, vivió, aproximadamente, entre 1295 y 1255 a.C. Fue la gran esposa real de Ramsés II (monarca de la dinastía XIX), y se cree que falleció alrededor del año 25 de reinado del faraón, momento en el cual su título pasó a manos de otra de las esposas de Ramsés, Isetnefret. Bien conocido es el templo de Nefertari, junto al de Ramsés II, en Abu Simbel.

El descubrimiento de la tumba

La tumba de la reina se encuentra en el wadi principal del Valle de las Reinas. Este valle era conocido por los antiguos egipcios como Ta set neferu, que significa “el lugar de la belleza”. En 1903, y hasta 1906, Schiaparelli fue el primero en excavar este lugar sagrado, descubriendo la tumba de Nefertari en febrero de 1904.

En el momento de su descubrimiento el sepulcro había sido saqueado y se encontraba en muy malas condiciones. En su interior se encontraron varios escarabeos; ushebtis; el pomo de un cofre con el nombre del rey Ay, algo que genera ciertas preguntas sobre los orígenes de la reina (hay que recordar la persecución que hizo Ramsés II a todo lo relacionado con el periodo amárnico, donde Ay estaba presente); un pilar djed; trozos de la tapa de granito rosa del sarcófago; así como los restos de dos rodillas (los cuales se cree que pertenecen al cuerpo de la reina). Además, el mismo año de su descubrimiento circulaban por el mercado de antigüedades de Luxor algunas piezas de joyería de la reina, que fueron adquiridas por el Museum of Fine Arts de Boston.

Artículo: Sandra Pajares Sotillo

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