Compartir

En la actualidad, existen pocas personas que no sean capaces de reconocer -aunque sea de manera superficial- la belleza y elegancia de las obras pictóricas del Egipto faraónico. A pesar de que la cultura que produjo estas composiciones se extinguió hace milenios, aún se puede apreciar la vivacidad de sus colores en los múltiples fragmentos de pintura mural que se resguardan en museos alrededor del orbe y en varias edificaciones in situ.

Para el espectador sensible, este tipo de obras cuentan con un ethos singular; el cual pareciese no estar destinado al ojo profano, sino más bien a fuerzas superiores que comprenden la eternidad circunscrita en sus hieráticas figuras. En este sentido, justamente ese era el objetivo que los artistas egipcios buscaron y consiguieron: que los personajes y objetos representados trascendiesen más allá del tiempo y el espacio para vivir entre los dioses.

Con el fin de adentrarse en el fascinante tema de la pintura mural egipcia, en este artículo expondré algunos de los aspectos más significativos sobre los materiales y técnicas de manufactura que utilizaron los artistas del antiguo país del Nilo para crear las obras pictóricas que en nuestros días aún nos maravillan. En aras de la claridad, y al espacio disponible, en esta ocasión dejaré de lado la interpretación de las imágenes; aunque cabe señalar que resultará inevitable el no comentar sobre algunos de los aspectos simbólicos que los propios egipcios otorgaron a su gama cromática y materiales disponibles.

Cuando se aprecia el arte egipcio, es importante tener en cuenta que las obras que han resistido el cruel embate del tiempo fueron producidas por una cultura muy diferente a las de la actualidad. Es común que el espectador le otorgue valores estéticos contemporáneos a las pinturas y que desee encontrar referentes a lo que él considera como “una obra de arte”. Sin embargo, para la cultura del Egipto faraónico el arte era utilitario; no se cuenta con ninguna evidencia que muestre que haya existido un concepto similar al de ars gratia artis “el arte por el arte”; principio de la estética idealista que ha modelado la percepción occidental de los últimos siglos.

Artículo: Gerardo P. Taber

Si quieres leer el artículo completo, descarga la revista completa y totalmente gratuita haciendo click aquí.