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Es en el subsuelo de los Pirineos orientales, donde nacen las aguas termales y sulfurosas que dos siglos antes de Cristo, en tiempos del dominio romano, ya eran utilizadas por sus cualidades en la cura de enfermedades de la piel y afecciones reumáticas, y que actualmente siguen abasteciendo al balneario de Vernet des Bains.

Es esta localidad del sur de Francia, en el lugar que ahora ocupa el Gran Hotel Portugal, donde  a finales del siglo XIX por su fama y glamour se alojaron héroes románticos como Marguerite Gautier, es en esos tiempos de la Belle Epoque, en los que se hospedaron personajes como el  escritor Rudyard Kipling, al músico Niccolò Paganini, la princesa de Battemberg o al barón de Rothschild, pues, es también donde encontró sosiego y alivio a sus dolencias Ibrahim Pasha (1789-1848), convertido en Wali y virrey de Egipto en 1848, gobernando solo durante los últimos días de su vida.

Fue entre el 8 de diciembre de 1845 y el 15 de febrero de 1846, el periodo de tiempo en que aconsejado por sus médicos, después de una intervención quirúrgica y asesorado por el Doctor Claude François Lallemand, profesor de la facultad de medicina de Montpellier y miembro de la academia de las ciencias francesas, que recibió tratamiento termal el hijo de Muhammad Ali Pasha (1769-1849).

En el convulso escenario mundial que le toco vivir, el hijo mayor del constructor de la gran mezquita de El Cairo que lleva su nombre, llego a ser Wali (gobernador) de Egipto durante siete meses 02/03/1848 a 10/11/1848, jefe del ejército en las campañas de Nubia y el Sudan, y durante varias campañas militares destinadas a  liberar a Egipto y Siria de los Otomanos y unificar a los árabes de Egipto, Siria, Mesopotamia y la península Arábiga. Los intereses de las potencias europeas de Londres, Moscú y París, obligan a Ibrahim Pasha a retirarse a su amado Egipto en 1848, su idea de creación de un estado egipcio quedo postergada.

La mezquita de Alejandría, las grandes extensiones de plantaciones agrícolas modernas en Heliópolis, la primera modernización de Egipto hasta la revolución de los Oficiales Libres en 1952, que asumen su verdadera independencia, son algunos de sus legados. Antes de morir infectado de tisis (tuberculosis pulmonar) el 10 de noviembre de 1848, Ibrahim Pacha, en agradecimiento por las atenciones recibidas en Vernet Les-Bains, ordeno fuera regalada a la ciudad de Perpignan una momia, con su sarcófago y tapas, regalo que fue recibido en 1847 y que está expuesto en el Muséum d’Historie Naturelle de Perpignan.

Artículo: Bartomeu Egea Resino

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