Compartir

La decadencia de los Lágidas

Egipto pesé a ser una de las primeras regiones en entrar en un proceso de decadencia muy severo, fue una de las últimas en ser conquistada por el Imperio Romano.

 

Este hecho se debe a un factor considerable, que, sin él, Egipto hubiera caído con una mayor antelación, y es su aislamiento geográfico.

Como sabemos la vasta región que abarca Egipto se encuentra limitada al norte por el Mar Mediterráneo, al sur por las cataratas, al este por el Mar Rojo y al oeste por el desierto de Libia. Estos factores geográficos crearon una coraza natural que ayudaron al mantenimiento de la nación egipcia durante más tiempo, puesto que los enemigos tenían difícil el acceso al territorio faraónico. En la sucesiva imagen podemos ver el aislamiento natural del territorio.

Este monarca nació en el año 221 a.C y es considerado como un amante de las artes y poco interesado en la actividad política de su reino. Su despreocupación política es tal, que no queriendo hacerse cargo de ella, mando ocupar el puesto a su ministro Sosibio.

Ptolomeo IV Filópator tuvo que defender a la nación egipcia del ataque de Antíoco III Megas, quien quería apoderarse de la Siria meridional. El encontronazo se vio manifestado en la Batalla de Rafia en la cual el monarca egipcio al no disponer de efectivos mercenarios griegos, no dudo en armar un ejército conformado por la población indígena. Este hecho no se había producido en décadas, puesto que la dinastía Lágida conformaba sus ejércitos sólo con griegos.
Finalmente, los egipcios obtuvieron la victoria, lo que complicó la situación para el monarca, ya que entre la población surgió en sentimiento nacionalista, fundamentado en el hecho de que el pueblo egipcio había derrotado al imbatible ejercito griego, al que consideraban invencible.

A partir de este monarca, la sociedad egipcia se verá alimentada por un sentimiento general, que favorecerá la unión entre los pueblos autóctonos y que acabará desembocando en grandes acontecimientos.

Ese sentimiento de unión autóctono se vio manifestado a partir del año 207 a.C en el Alto Egipto con la instauración de una línea dinástica de faraones foráneos al territorio, que duro únicamente 20 años. Dichos faraones fueron Harmakhis y Ankhmakhis. Estos faraones propiciaron una degradación mayor en el territorio, ya que cortaban las vías comerciales con Nubia y, además, afectaban a la principal fuente de ingresos del faraón Lágida, sus territorios.

Durante los últimos años de su vida, se dedicó únicamente a los placeres, sin realizar intervenciones en el Mediterráneo, lo que agravó el sentimiento nacionalista egipcio, ya que veían como el esplendor que había colmado a su pueblo se estaba desvaneciendo.

Artículo: Luis Martín Secades

Si quieres leer el artículo completo, descarga la revista completa y totalmente gratuita haciendo click aquí.