Kha y Merit: Una vida en el poblado de Deir El-Medina

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Cuando en febrero de 1906 el egiptólogo y arqueólogo italiano Ernesto Schiaparelli y su equipo encontraron cerca del poblado de Deir el-Medina el acceso a un antiguo pozo funerario, no se podían hacer una idea del fabuloso descubrimiento que estaban por hacer.

Después de un tortuoso y peligroso descenso al fondo del pozo y tras recorrer un par de corredores, se encontraron frente a una puerta de madera cerrada y previsiblemente inviolada. Tras abrirla y acceder a la cámara, lo que vieron superó todas sus expectativas. Habían descubierto la tumba intacta de uno de los antiguos trabajadores del poblado de Set Maat (el Lugar de la Verdad), donde vivían los artesanos y obreros encargados de la construcción de las tumbas reales de los faraones del Reino Nuevo en el cercano Valle de los Reyes.

La tumba pertenecía a un importante personaje llamado Kha, que había sido inhumado junto a su esposa Merit. Kha fue “capataz” durante los reinados de los faraones Amenhotep II, Tutmosis IV y Amenhotep III por lo que vivió en plena dinastía XVIII entorno a los años 1425-1353 a.C., y su posición dentro de la jerarquía de la aldea debió ser muy destacada lo que le permitió llevar una vida cómoda y apacible.

En la cámara se encontraron cerca de 500 objetos entre los que destacaban los dos grandes sarcófagos de los propietarios de la tumba acompañados de objetos de uso cotidiano como lámparas, sillas, taburetes, camas, ofrendas de comida, jarras, cofres, etc. La tumba fue vaciada con cierta prisa en apenas tres días por lo que el trabajo no fue todo lo metódico que debió haber sido, y el contenido casi en su totalidad (el Museo Egipcio de El Cairo se quedó con algunos objetos) fue transferido al Museo Egizio de Turín en Italia donde hoy se expone.

El descubrimiento de la tumba intacta de Kha y Merit es de suma importancia porque nos permite conocer y estudiar cómo era el día a día de una familia del poblado de Deir el-Medina a través de los objetos de uso cotidiano que en ella se encontraron, algunos de los cuales veremos en este artículo.

Artículo: José Antonio Moya Vargas

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