Compartir

Isis, la gran maga

Isis, también conocida como Hest o Aset, es hija de Seb y Nut. Es hermana de Set, Neftis y Osiris. A la vez que esposa de éste último. Es representada como una figura femenina con vestido largo y coronada por un jeroglífico utilizado para la palabra `trono´.

A partir de la XVIII Dinastía Isis comenzó a aparecer con tocados con cuernos y disco solar. Suele portar el anj y un collar, el menat. En época grecorromana aparece con un sistro y sítula. Isis es el prototipo de esposa y madre pero también es conocida como la gran maga. Isis, a su vez, tuvo vinculación con el cosmos. Plutarco habla de la relación de Isis con la luna y se la identificó con la estrella Siro.

Como ya hemos comentado, Isis era la de esposa y hermana de Osiris. Ambos constituyen uno de los mitos más populares de la mitología egipcia. Plutarco de Queronea recogió dicho mito en una de sus Moralia: De Iside et Osiride. El mito cuenta como Set, celoso de su hermano Osiris, lo engañó para que accediera a entrar a un sarcófago hecho a su medida. Luego, lo encerró y lanzó el sarcófago al Nilo provocándole la muerte. Isis fue en busca del cuerpo de su esposo pero, Set entró en cólera y descuartizó el cuerpo de Osiris en catorce pedazos y  los esparció por todo Egipto. Isis, ayudada por Anubis, inició un duro peregrinaje en busca de cada uno de los pedazos de su esposo.

Una vez reunidos todos -excepto el miembro viril-, recompuso el cuerpo de Osiris y con ayuda de su hermana Neftis le devolvió a la vida gracias a sus cualidades mágicas. Pero, Osiris no volvió al mundo de los vivos sino que se quedó reinando en el mundo de los muertos.

No obstante, el mito cuenta que Isis quedó embarazada de Osiris y dio a luz a Horus, el que vengó a su padre frente a Set. Isis tuvo que huir de Set y su cólera. En dicha huida llegó a las marismas del Del ta donde alumbró a Horus en Khemnis que significa “matorral del papiro del rey del Bajo Egipto”. Es muy popular la representación de Horus siendo amamantado por Isis. Una vez nació Horus, no dejó de estar en peligro por lo que Isis siempre se mantuvo en alerta.

Las cualidades sanadoras de Isis quedaron patentes cuando curó a un niño de las picaduras de un escorpión. Isis siempre iba acompañada de siete escorpiones como protección. Una noche Isis pidió refugio a una señora pero ésta al ver a los escorpiones se negó. Los escorpiones como castigo picaron a su hijo pero, Isis se apiadó y lo curó. Una vez que Horus se hizo adulto vengó a su padre en una batalla mítica frente a Set.

Artículo: Verónica Reyes Barrios

Si quieres leer el artículo completo, descarga la revista completa y totalmente gratuita haciendo click aquí.