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En este artículo me propongo a hacer una breve síntesis acerca de las tres grandes pirámides de los faraones de la dinastía IV que se alzan en la meseta de Gizeh: Keops, Kefrén y Micerino. No obstante nos centraremos en la más grande pero no por su monumentalidad, sino porque es la más antigua de las tres, ya que Keops (Jufu), hijo de Esnofru y Hetepheres, es el segundo faraón de la dinastía IV, cuyo reinado comprende entre 2589 a.C. y 2566 ANE.

En cuanto a su tamaño, la pirámide más alta era la de Keops, con una asombrosa altura de 146 m. La pirámide de su hijo Kefrén era ligeramente más pequeña, puesto que medía 143 m. Sin embargo, es sorprendente que la más pequeña de las tres pirámides es la más “nueva”, la pirámide de Micerino, que “solamente” medía 66 m. de alto.

Gizeh era un emplazamiento que reunía muchas características para ser el emplazamiento ideal para la construcción de las pirámides, ya que era una meseta elevada sobre el horizonte, por lo que las pirámides son más visibles. Asimismo, Gizeh está situado enfrente de Heliópolis, la sede del culto al dios solar Re. Además, está al sur de Letópolis, ciudad sagrada en la cual se adoraba a una variedad de la deidad halcón Horus. Por último,  debemos mencionar que Gizeh ya había sido utilizada con anterioridad para realizar enterramientos, como lo demuestra la aparición de tumbas, por lo que, en cierto sentido, era lugar santificado y apto para albergar el monumento funerario de un faraón.

A la muerte de Keops, reinó Entre los años 2566 a.C. y 2558 ANE su hijo Didufri, el cual construyó su pirámide en Abu Roash. A éste le sucederá su hermano Kefrén, que alza su monumento funerario en Gizeh. En la siguiente generación Baufre, hijo de Didufri, construyó su tumba fuera de esta meseta, mientras que Micerino, hijo de Kefrén la vuelve erigió en ella. Cada faraón que levantó su tumba en Gizeh lo hizo atendiendo a unas normas básica, pues colocaron de manera armónica los tres complejos funerarios sobre la meseta, ya que la fachada del templo alto de Kefrén está alineada con la cara oeste de la pirámide de Keops, mientras que la fachada del templo alto de Micerino está alineada con la cara oeste de la pirámide de Keops. Simultáneamente, podemos observar una línea imaginaria que une las esquinas sureste de las tres pirámides, apuntando hacia el templo de Re en Heliópolis.

Artículo: Alberto Fernández Boo.

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