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Hombre, medidas, pirámides

Este artículo forma parte de la investigación global sobre Metrología Histórica que venimos desarrollando en solitario desde el año 2011, tras nuestro descubrimiento del Canon original.

Nuestro objetivo aquí es presentar brevemente el planteamiento central de nuestra investigación, los últimos descubrimientos de la misma y algunas aplicaciones prácticas.

Muchos estudios, trabajos e investigaciones sobre Metrología Antigua hablan sobre medidas antropométricas (Pies, Codos, etc.) sin emplear en ningún momento ningún modelo humano como base. Esto se da incluso en autores de la talla de Witold Kula (Las medidas y los hombres), Jean-Claude Hocquet (Métrologie Historique) y muchos otros grandes especialistas.

Asimismo, en lo que se refiere a medidas egipcias, es frecuente escuchar / leer, por ejemplo, afirmaciones del tipo “La unidad de medida egipcia era el Codo Real (52’36 cm)”. Sin embargo, una unidad de medida jamás aparece sola de modo que los egipcios no emplearon jamás una única unidad de medida sino un sistema de medidas completo y organizado.

Por último, es también habitual leer que las mediciones de la Gran Pirámide (y de otras construcciones egipcias) realizadas por Sir William Matthew Flinders Petrie son absolutamente incontestables sin tener en cuenta en ningún momento que Petrie midió edificios egipcios empleando instrumentos regulados en pulgadas inglesas y que, por tanto, conviene al menos revisar sus resultados, ya que dichas construcciones no fueron diseñadas con medidas inglesas.

Frente a los trabajos citados, creemos que un estudio metrológico correcto de las distintas construcciones históricas exige aplicar el sistema de medidas propio de la época y cultura correspondientes. De lo contrario, jamás estaremos haciendo Metrología Histórica.

Asimismo, consideramos que estudiar medidas antropométricas sin un modelo humano no sólo no tiene sentido, sino que ha sido (y sigue siendo) una fuente inagotable de errores y confusiones en la disciplina. De ahí que nos resulte sorprendente que tantos grandes especialistas estén de acuerdo en que las unidades de medida en la Antigüedad eran antropométricas y sin embargo las estudien sin aplicar ningún modelo humano en sus trabajos.

Nuestro trabajo, radicalmente contrario a estudiar unidades antropométricas sin un modelo humano, se basa en un planteamiento que queda recogido en esta cita de Protágoras:

”El hombre es la medida de todas las cosas”.

De hecho, nuestra investigación parte, desde sus inicios, de un modelo humano de proporciones y medidas, cuya equivalencia al sistema métrico decimal descubrimos en 2011 midiendo la línea de medidas bajo el cuadrado central del famoso documento de Leonardo Da Vinci: “El Hombre de Vitruvio”.

Acto seguido, con ayuda de dicho modelo humano (Hombre en T = 1’80 m y posturas derivadas), estudiamos los tratados sobre medidas de infinidad de autores (clásicos y de otras épocas históricas) que explican el sistema de medidas que empleaban, así como los patrones históricos de medida conservados en diferentes museos para verificar los valores propuestos.

Por último, venimos aplicando la cuadrícula de medidas antropométrica al estudio de diferentes construcciones históricas con resultados que consideramos interesantes. En este artículo en concreto la aplicamos al estudio del trazado geométrico de diferentes pirámides egipcias con intención de dejar por escrito una propuesta sencilla para el diseño de las mismas.

Artículo: Luis Castaño Sánchez

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