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El Museo Egipcio de El Cairo guarda entre sus pasillos auténticas maravillas de la cultura egipcia. Una de ellas se encuentra en la habitación 12 (según las últimas noticias, pero puede que haya cambiado de lugar), entre varios objetos de la XVIII dinastía, y tiene la numeración CG 34012. Se trata de la llamada estela poética de Tutmosis III.

Originalmente de 1,70 cm de altura, actualmente se encuentra fragmentada en dos (CG 3412 y JE 3425), y aunque no impresiona a simple vista, dentro de sus palabras se esconde un texto maravilloso, poético y con muchas particularidades desde el punto de vista filológico.

La estela fue hallada por Auguste Mariette en Karnak, y aunque no indica exactamente el lugar del hallazgo, sí que parece que fue cerca del Akhmenu, en el patio norte, entre el pilono VI y las habitaciones centrales de Hatshepsut.

Por desgracia, se encuentra en bastante mal estado ya que es anterior al periodo amárnico, momento en el cual fue picada debido al protagonismo en la estela del dios Amón. Posteriormente fue restaurada por el faraón Seti I; y de hecho, tenemos un texto de este rey en donde el texto parece copiado tal cual de nuestra estela poética.

La estela apenas ha sido estudiada, pero si traducida. El texto de la estela fue publicado por Pierre Lacau en Steles du Nouvel Empire (1909-1957) aunque en el presente estudio seguiremos una traducción propia, siguiendo la transcripción de De Buck (1948), pp. 53-56.

¿Quiénes son los protagonistas de la estela?

Tenemos varios protagonistas, pero los principales son dos: el dios Amón y Tutmosis III.

Amón, divinidad muy antigua dentro del panteón egipcio, aparece en los Textos de las Pirámides por primera vez, pero como un vez, pero como un dios asociado al aire y protector de los navegantes.

Artículo: Aroa Velasco

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