Compartir

Escriba sentado del Louvre

 Esculpida entre los años 2480 y 2350 a. C., es una de las esculturas más representativas y mejor conservadas del Imperio Antiguo. Fue realizada en una época en que Egipto se encontraba en la cima de su gloria y se había abandonado la construcción de grandes pirámides. Los artesanos cubrían más campos, las tumbas y los templos tenían una arquitectura más compleja y el ‘‘arte’’ se ocupaba de objetos más pequeños, reproduciendo la vida cotidiana. Los escribas, indispensables en el estado fuertemente centralizado, eran representados frecuentemente.

 La escultura fue hallada el 19 de noviembre de 1850 por Auguste Mariette, al norte de la avenida de esfinges del Serapeum de Saqqara, frente a la antigua ciudad de Menfis. Se estima que representa a un alto funcionario de la administración, ejerciendo su oficio (escriba). Colocada en la capilla de culto de una tumba, la escultura participaba en las ceremonias y recibía las ofrendas para el difunto, su función tenía pues un carácter funerario.

 Se trata de una escultura individual de bulto redondo pensada para ser colocada junto a la cámara funeraria, en el serdab. El material utilizado es la piedra caliza, utilizando el procedimiento de la talla. Los ojos aparecen incrustados en la piedra y están realizados con magnesita blanca, ébano, cobre y cristal de roca.

 

Artículo: Moisés González Sucías

 

Si quieres leer el artículo completo, descarga la revista completa y totalmente gratuita haciendo click aquí.