Compartir

Comenzaremos este artículo haciendo referencia a un relato narrado en el templo de Horus (Edfú),  perteneciente al período ptolemaico. Este templo, ubicado en Asuán, a 110 km. al sur de Luxor, constituye  una invalorable fuente de conocimientos acerca del Egipto faraónico gracias a los textos labrados en hieroglifos en sus muros, techos y columnas, los que se han conservado de manera extraordinaria a través de los siglos.

Horus es uno de los dioses más importantes del panteón egipcio. Hijo de Isis y Osiris, es considerado el iniciador de la civilización egipcia. Lo encontramos representado como un halcón o como un hombre con cabeza de halcón con la doble corona del Alto y del Bajo Egipto.

Los muros del templo de Edfú nos cuentan que batalló con la colaboración de Ra y su ejército de guerreros contra su tío Seth para vengar la muerte de Osiris y recuperar el trono que legítimamente le correspondía.

En una de las batallas su ojo izquierdo fue destrozado en seis partes por Seth, pero el dios Thot lo recompuso dotándolo además de propiedades mágicas (Udyat), las que le permitieron a Horus devolverle la vida a su padre.

Artículo: Lucía Inés Merino

Si quieres leer el artículo completo, descarga la revista completa y totalmente gratuita haciendo click aquí.