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La exposición Osiris. Dios de Egipto. El ser que permanece perfecto, dedicada a uno de los dioses más importantes del panteón egipcio, se puede visitar en el Museu Egipci de Barcelona del 9 de marzo al 30 de junio de 2016. La muestra está formada por piezas originales de la colección de la Fundació Arqueològica Clos, creada en 1993 por iniciativa de Jordi Clos, hotelero y coleccionista barcelonés apasionado por el Antiguo Egipto. Incluye piezas inéditas como por ejemplo un sarcófago de madera pintada de época ptolemaica, del siglo III a.C., perteneciente a Unnefer, “el ser perfecto”, precisamente uno de los nombres que recibió Osiris. El dios Osiris, Sokar-Osiris y Anubis son invocados por el faraón en este sarcófago para que le proporcionen al difunto todo lo necesario en el Más Allá: pan, leche, vino, aves de corral, tejidos, incienso…

El mito de Osiris es indispensable para comprender la mitología egipcia. Osiris fue un rey que gobernó en Egipto y que enseñó a sus súbditos los fundamentos económicos y sociales de la vida civilizada, por lo que fue considerado un monarca justo y generoso. Una versión del mito dice que su hermano Set, consumido por la envidia, lo asesinó lanzándolo al Nilo. También se cuenta que cortó su cuerpo en pedazos y los esparció por todo Egipto. Isis, su esposa, inició un periplo por el país con la ayuda de Neftis para reunir las diferentes partes de Osiris. Y las recuperó todas excepto el falo, que fue engullido por un pez de río.

Así fue creada la primera momia egipcia y, con sus poderes divinos, Isis resucitó a su marido, que a partir de entonces gobernó en el país de los muertos, y concibió a Horus, que se convirtió en un excepcional guerrero que vengó la muerte de su padre y asumió el trono de Egipto. Este mito, que contiene celos, amor, venganza y magia, sirvió para instaurar la norma de los derechos de sucesión al trono egipcio y también para constatar un hecho clave: que para asegurar el paso al Más Allá hay que mantener la integridad del cuerpo, una exigencia que los antiguos resolvieron mediante el rito de la momificación.

El Museu Egipci de Barcelona explora la figura de Osiris, que permite entender algunos de los fundamentos de la civilización faraónica como el funcionamiento de la monarquía y el derecho de sucesión, el ciclo natural del río Nilo, pues Osiris simbolizaba su regeneración, y la creencia en la posibilidad de una vida más allá de la muerte. Esta es la primera de una larga serie de muestras concebidas por el Museu Egipci con el fin de tratar temas monográficos a partir de piezas y documentos de la Fundació Arqueològica Clos, en un espacio que ha sido especialmente diseñado. La nueva programación incluye exposiciones sobre la vida cotidiana, la relación entre Egipto y Roma y la momificación, entre otras cosas.

Artículo: National Geographic