Egipto abrió a los visitantes dos de sus pirámides más antiguas, situadas a unos 40 kilómetros al sur de la capital, El Cairo, por primera vez desde 1965.

El ministro de Antigüedades, Khaled el-Anany, dijo a la prensa que los turistas podrán ahora visitar la Pirámide Acodada y su pirámide satélite en la necrópolis real de Dahshur, que forma parte de la necrópolis de Menfis, un lugar que fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.

La Pirámide Acodada, construida durante el Antiguo Reino del faraón Snefrú, alrededor del 2.600 a.C., es única porque tiene dos estructuras internas.

El-Anany dijo que la Pirámide Acodada representa una transición hacia la construcción piramidal entre la Pirámide Escalonada de Zoser (2667-2648 a.C.), y la Pirámide de Meidum (de alrededor del 2600 a.C.).

El funcionario también anunció que arqueólogos egipcios descubrieron en la zona una colección de sarcófagos de piedra, arcilla y madera, algunos de ellos con momias.

El equipo que trabajó en el lugar también encontró máscaras funerarias de madera junto con instrumentos utilizados para cortar piedra, que datan del período tardío (664-332 a.C.), agregó.

Mostafa Waziri, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, señaló que además fueron descubiertos grandes bloques de piedra con fragmentos de caliza y granito, indicio de la existencia de tumbas antiguas en la zona.

Egipto promueve sus nuevos descubrimientos históricos con la expectativa de resucitar su devastado sector turístico que no logra recuperarse de la agitación posterior a la revuelta de 2011 en que fue derrocado el gobernante autócrata Hosni Mubarak. De todas formas, el año pasado el turismo en el país registró una leve mejoría.

Artículo: AP