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Cuatro peldaños que conducen a una plataforma rectangular elevada. Esto es lo que queda del podio del faraón Ramsés II en el barrio de Matariya, al noreste de El Cairo, una plataforma elevada que situaba al rey egipcio en un lugar preeminente durante la celebración del Heb Sed, un rito de rejuvenecimiento en beneficio del faraón.

Estos ritos mágicos celebrados por el faraón eran de trascendencia nacional y dicho podio no fue utilizado únicamente durante el reinado de Ramsés II, sino durante todo el periodo ramésida (dinastías XIX y XX).

El descubrimiento “del compartimento de las celebraciones del rey Ramsés II”, como lo definió el Ministerio de Antigüedades de Egipto en un comunicado, ha sido realizado por una misión arqueológica de la Universidad Ain Shams, que también ha excavado otras piezas como escarabeos, amuletos, vasijas de arcilla, dinteles y bloques con inscripciones jeroglíficas.

Por otro lado, en 2016 se excavaron los restos de un templo de Ramsés II en el barrio de Matariya. “Los hallazgos confirman la hipótesis según la cual Ramsés II mostró un interés especial en Heliópolis [la ciudad estaba situada al noreste de El Cairo, en el actual barrio de Matariya] durante las últimas décadas de su reinado de casi setenta años”, explicó Aymen Ashmawi, el codirector de la misión arqueológica.

Artículo: Alec Forssmann