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Medinet Habu, el templo funerario de Ramsés III

maxresdefaultSituado en la orilla oeste de la antigua Tebas, Medinet Habu es bien conocido por el templo funerario de Ramsés III, de la Dinastía XX. Además de la Casa de Millones de Años del monarca, el emplazamiento cuenta con otras edificaciones de períodos tanto posteriores como y anteriores a este, lo que nos da una pista de la importancia del lugar.

Este emplazamiento, conocido como Djamet, fue el lugar donde, según la cosmogonía hermopolitana, descansaba la Ogdóada. Esta cosmogonía relataba cómo, tras dar origen a la creación del Universo, estos 8 dioses primigenios (4 parejas de dioses masculinos, en forma de rana, y femeninos, en forma de serpiente), se retiraron a este lugar para reposar eternamente.

Debido a esta tradición el emplazamiento era de gran importancia desde tiempos anteriores a Ramsés III. En el Reino Medio se construyó aquí una capilla sobre la que más tarde Hatshepsut y su sobrino Tutmosis III, Dinastía XVIII, edificaron un pequeño santuario conocido como Dye-ser Iset, “el lugar es venerable”, pensado como capilla-reposadero para la barca sagrada de Amón. Con la construcción de Ramsés III se pretendió unir esta nueva edificación con la de Hatshepsut y Tutmosis III, con lo que se conseguía añadir valor mágico al templo funerario del monarca.

Aquí se llevaban a cabo importantes celebraciones, como la “Fiesta del Décimo Día”, en la que cada diez días la imagen de Amón, que residía en el templo de Lúxor, era trasladada hasta Medinet Habu. Además de esta festividad, en la orilla occidental del Nilo tenía lugar otra importante celebración, la “Bella Fiesta del Valle”, en la cual las imágenes de Amón-Ra, Mut y Khonsu eran llevadas en procesión hasta la orilla oeste, una vez allí visitaban los santuarios de los dioses que se encontraban en el lugar, así como los templos de los faraones que, una vez fallecidos, habían sido divinizados.

Conectado al Nilo mediante un embarcadero, el complejo de Medinet Habu se convirtió en un importante foco administrativo, incluso tras la muerte del faraón. Además de los elementos que se describirán a continuación contaba con jardines, talleres, estanques, oficinas, almacenes, viviendas para sacerdotes, etc. Posee también un lago sagrado y un nilómetro, y tenía su propio tribunal y cuerpo de policía. En este lugar se refugiaron parte de los trabajadores de Deir el-Medina, acosados por saqueadores durante el Tercer Período Intermedio (1069-747 a.C.).

Artículo: Sandra Pajares Sotillo

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